3 de mayo de 2014

El otro día empecé a ver True Detective. Es la serie que hace unos meses se puso de moda gracias al plano secuencia de seis minutos con el que, de un día para otro, revolucionó todas las redes sociales, y al que todavía no he llegado. Está bien, avanzo muy lentamente, pero, como dice un amigo mío, «es HBO, eso ya es garantía». 

El caso es que ayer o antes de ayer estaba viendo el segundo capítulo y llegó una escena que por un momento hizo que se me fuera la cabeza a otra parte. Tenemos al detective Martin Hart que una noche, borracho, decide ir a casa de una amiga suya —o más que amiga, pero todavía no he llegado a saber concretamente la relación que tienen— con la clara intención de acostarse con ella. La chica no tarda en desnudarse y darle lo que quiere, y lo que hizo que se me fuera la cabeza a otra parte fue esto:

15 de abril de 2014

Génesis



Id a ver la exposición de Sebastião Salgado. Id y preguntaos qué hacéis todavía en la ciudad. 

10 de abril de 2014

Instrucciones para leer

Leyendo a Cortázar para clase me he acordado de cuando leí a Cortázar para clase. Aquella vez fue en 4º de ESO en Literatura Universal, una asignatura en la que en realidad no seguíamos ningún temario concreto y simplemente estudiábamos a unos cuantos escritores de cualquier época y lugar y leíamos algunos de sus textos. Y el día que tocaba ver a los escritores hispanoamericanos a mi profesor se le ocurrió mandarnos como deberes escribir unas instrucciones como las de Cortázar para dar cuerda a un reloj, para llorar, etc. Podían ser de lo que quisiéramos y yo decidí escribirlas sobre lo que mejor se me daba hacer (o mejor dicho, sobre lo que más hacía, que no es lo mismo): leer.

Así que ahora las he recuperado y aquí están.