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12 de marzo de 2016

Sábado, 20:46

free from your past
free of your future too
there's nothing left to rise above but you.

show me your ocean red
kiss the tears that stain my neck
drug me with fissions untrue.

but i own a photograph
you laying naked upon your back
safe in a stone house by the sea.

there's nothing true and nothing's real
but i remember one clear feel
warm beneath your gentle company.

while i lay dying upon some bed
i hope you remember this
the only one i want to see is you. 


7 de abril de 2015

Un café

Yo me lo había planteado de otra forma. Tal y como te lo había dicho, que me caías bien y me gustaba hablar contigo. No te pedía amor eterno ni creo que estuviera buscando nada, de hecho fuiste tú el que al principio me había estado buscando a mí. 

Claro que también esperaba que quedáramos algún día. Que de repente me dijeras que venías a mi ciudad y me preguntaras si me apetecía tomar un café. Te habría dicho que sí. Y tenía razón una amiga mía: me habría puesto un vestido, el más bonito que tuviera, y me pintaría los labios y las uñas de rojo. 

Pero también he pensado a veces que yo habría sido una decepción, que nos dedicaríamos a dar pequeños sorbos al café en silencio y que en persona mis piernas no te gustarían. Me imaginaba mirándome en el espejo justo antes de salir de casa y cambiándome por unos pantalones, los que mejor me quedaran, pero también los que mejor me taparan las piernas. Al fin y al cabo no era como si fueras a verlas desnudas en algún momento, porque aquello sólo eran fantasías de cuando tú te aburrías y los dos estábamos en países fríos. 

Yo no sabía qué querías y sin embargo estaba convencida de que queríamos cosas distintas, fuera lo que fuese. No entendía por qué me contabas todo aquello, cuando te pasabas horas escribiendo y luego desaparecías sin dar ninguna explicación. Tampoco entendía que a veces tuvieras ganas de besarme ni que me hicieras partícipe de tu vida cotidiana, que hicieras que sintiera como que yo también estaba ahí, contigo en el supermercado eligiendo la cena o en una tienda de segunda mano buscando muebles para tu nueva casa.

El caso es que echo de menos hablar contigo. Hablar contigo normal, de la primera estupidez que se nos pasara por la cabeza, sin ninguna pretensión de tomar un café juntos en el futuro ni de vestirme o desvestirme para ti. Quizá sólo sea porque ahora hay un vacío en mi vida, porque si estoy despierta a las siete de la mañana ya no hay nadie dispuesto a leerme de camino al trabajo.

Me gustaría preguntarte si tú también notas ese vacío. Y aunque no lo notes creo que al menos me merezco algo, por todas las palabras intercambiadas, por todos los momentos en que nos mantuvimos juntos al borde de las lágrimas. Simplemente una despedida, como un adiós por la mañana en el umbral de mi puerta, sabiendo que no me vas a volver a llamar. 


15 de marzo de 2015

Volver a Madrid fue como despertarme una mañana para descubrir que nada de lo que había soñado era real. El 22 de enero me desperté en mi cama como si los pasados cinco meses no hubieran existido nunca, y en cierto modo era así. Mi vida volvía a ser tal y como yo la había dejado, la gente de mi alrededor seguía siendo la misma y todo el mundo parecía estar orgulloso de que «fuera como si no me hubiera ido». Pero es que sí me había ido. 

Volver a Madrid ha sido volver a sentir lo mismo que antes de irme, con la diferencia de que ahora sé que podría no sentirlo, ha sido comprar cosas que creo que me van a acercar a personas tanto como lo hizo Suecia, ha sido ir a sitios por no tener otra cosa que hacer y no por querer y ha sido no ir a sitios por no tener fuerzas para hacerlo. Y ha sido no dormir.

Volver a Madrid es volver a querer irme. 


Wonder if you can see
All that you've done for me
I wanna figure it out, need to figure it out
But it's all so fucked up right now.

15 de mayo de 2014

Nudozurdo

Hay tres grupos españoles que me gustan por encima del resto, que me parece que hacen arte de verdad. Son McEnroe, Nudozurdo y Standstill. De hecho, hace unos meses empecé a escribir una entrada sobre estos tres grupos que terminé desechando porque era incapaz de decir nada coherente más allá de repetir una y otra vez cuánto me han emocionado y cuánto me han hecho llorar sus letras. La verdad es que no se puede decir que yo sea una experta musical (ni mucho menos), así que todo lo que puedo decir ahora o en cualquier otro momento no deja de ser pura subjetividad. He tenido la suerte de poder ver a los tres grupos en directo (a McEnroe dos veces*), pero eso es algo que no podía decir hasta ayer por la tarde, y es precisamente de lo que quiero hablar. De que ayer vi a Nudozurdo en el Museo Cerralbo.